Fotografía Infantil: Capturando la Inocencia y la Alegría
Las sonrisas sin filtro, las miradas curiosas, los gestos espontáneos… La infancia está llena de momentos mágicos que merecen ser capturados con amor y cuidado. En Eli en Foco, sabemos que las mejores fotos de niños son aquellas que reflejan su esencia natural: libres, divertidas y auténticas.
Por eso diseñamos nuestras sesiones infantiles para que sean una experiencia divertida, tanto para los pequeños como para los padres. Aquí te contamos cómo trabajamos y por qué una sesión infantil puede convertirse en uno de los recuerdos más valiosos de tu familia.
¿Por qué hacer una sesión infantil?
- Porque los niños crecen muy rápido y cada etapa es única.
- Porque tener recuerdos visuales de su forma de ser, jugar, moverse y sonreír es un tesoro que se valorará con los años.
- Porque las fotos infantiles también son regalos perfectos para abuelos, tíos y padrinos.
Y sobre todo… porque no hay nada más bonito que volver a ver a tu hijo tal como era cuando tenía 2, 5 o 8 años.
¿Cómo preparamos la sesión?
Nos tomamos el tiempo de conocer a tu peque:
- ¿Qué le gusta?
- ¿Prefiere estar al aire libre o en lugares tranquilos?
- ¿Qué juguetes, colores o accesorios le sacan una sonrisa?
¿Dónde se hacen las sesiones?
Tú eliges el estilo que más te guste:
- Exterior: en parques, jardines o rincones bonitos de Zaragoza. Luz natural, juegos y fotos con movimiento.
- Estudio: con fondo neutro o decorado, ideal para retratos clásicos o temáticos (cumpleaños, smash cake, temporada).
- A domicilio: si quieres fotos más íntimas, tipo lifestyle, en el entorno cotidiano del niño.
¿Qué vestuario recomendamos?
- Ropa cómoda, con colores claros o tierra (evitar estampados muy grandes o neón).
- Accesorios que lo representen: un sombrero que le encante, su peluche favorito, una bici o libro.
- Siempre se puede llevar uno o dos cambios de ropa.
La idea es que la sesión no se sienta como una sesión, sino como un rato de juegos, paseo o creatividad.
¿Y si el niño no coopera?
¡No pasa nada! Tenemos experiencia y mucha paciencia.
La clave es respetar su ritmo y darle espacio para explorar, sin presiones. A veces, las mejores fotos salen cuando menos lo esperamos.
¿Te gustaría agendar una sesión?
Cuéntanos qué etapa quieres recordar: su primer diente, su cumpleaños, sus juegos favoritos o simplemente su forma de mirar el mundo.
Diseñamos una sesión para que tengas ese momento guardado para siempre.
Porque la infancia vuela… pero las fotos la detienen un ratito.

